Partido Comunista de los obreros, Noruega

Los estados nacionales y
el movimiento comunista se enfrentan
al estado supranacional emergente
de la Unión Europea

por Arnljot Ask
secretario internacional del AKP

Documento para el Seminario de Bruselas Mayo 2-4. 2001 (levemente modificado)

En inglés En alemán

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1. El imperialismo significa la supresión de las nacionalidades, y hace que la lucha por la soberanía nacional esté integrada a la revolución socialista y proletaria

Al principio, la burguesía nacional luchó por los estados nacionales. En ellos tenía el control sobre el mercado interno como fundamento económico básico para su poder. El imperialismo ha transformado al estado nacional, con sus leyes y regulaciones, en un impedimento para la expansión del capital internacional. En el presente, en la mayoría de los países, inclusive en los países semicoloniales, la burguesía nacional está jungando un rol cada vez menor.

Cuando la burguesía toca en la actualidad el tema nacional, es para promover lo que también ha estado siempre ahí desde el principio; el chovinismo nacional legitimizando el hegemonismo y la opresión de las minorías nacionales dentro de sus propios límites.

El imperialismo no solo lleva a la explotación y a la supresión nacional de pueblos y naciones en el llamado Tercer Mundo. Las burguesías que están detrás de los diversos estados imperialistas están también en lucha mortal por la dominación de los países imperialistas. La más grande cantidad de mercaderías y de capital están concentradas en los países imperialistas. Esto nos lleva a que , incluso en los países imperialistas más pequeños, encontremos muchos factores semejantes al neo-colonialismo actual, que se está apresando a muchos de los antiguos estados coloniales. Por ejemplo, multinacionales dominantes que tienen el control de los recursos naturales y economías locales.; estados más pequeños son incorporados a las esferas militares o de seguridad de las grandes potencias y se desarrollan regímenes políticos locales que son serviles a sus hermanos mayores.

Estamos experimentando que la opresión nacional se hace cada vez más dura y la lucha por la soberanía nacional se está convirtiendo en una parte cada vez más importante de la lucha anti-imperialista en todo el mundo.

En la actualidad los defensores de la nación son la clase obrera y las masas trabajadoras, en su defensa de los derechos sindicales, derechos legales y democráticos. Actualmente hay mayor razón para decir que la lucha por la soberanía nacional es parte integrante de la revolución socialista proletaria, que cuando esta tesis fuera formulada por Lenin hace más de 80 años.

A comienzos del siglo 21, estamos en una situación donde el imperialismo ha hecho retroceder la "primera ola" del socialismo. La próximas revoluciones socialistas surgirán también de "los eslabones más débiles" del imperialismo y tomarán la forma de revoluciones nacionales, tanto como continuación de una revolución nacional democrática en los países dependientes o como revolución socialista en los países imperialistas. La monopolización de las estructuras de poder bajo el imperialismo, tanto en pocos MNC (?) dominantes y un pequeño puñado de estados hegemonizados por grandes burguesías, no lleva a una revolución socialista global simultánea y a la constitución de un sistema socialista global. Incluso, si las perspectivas de desprendimientos más amplios del sistema imperialista se incrementan, la lucha debe basarse en una estrategia socialista adaptada a cada uno de los países . En la actual situación mundial esto está apuntalando que la contradicción principal en el mundo actual es entre el imperialismo y los pueblos y naciones oprimidas del mundo. Los movimientos democrático-nacionales en el llamado Tercer Mundo son la fuerza principal en el campo anti-imperialista, pero la lucha por la soberanía nacional en los países imperialistas está agregando su parte.

Para evitar malinterpretaciones: Esto no está en contradicción con el hecho de que en los estados imperialistas, como Noruega, la contradicción principal es entre la clase obrera y la burguesía. Por el contrario, la lucha por la soberanía nacional es una condición crucial para la lucha de clases contra la burguesía en Noruega. Es la burguesía la que está vendiendo nuestra soberanía nacional por dólares y euros, y para estar en una mejor posición también para explotar la clase obrera noruega cada vez más. La burguesía en Noruega está integrando y subordinando a Noruega para poder ser parte del proyecto imperialista de la UE y en la explotación de las masas en las áreas dominadas por la UE y las "aventuras" internacionales de la UE . El área dominada por la UE es el nuevo mercado internode las grandes firmas Noruegas.

2. El imperialismo está utilizando las contradicciones nacional y étnicas. Los comunistas debemos pelear por la cooperación internacional voluntaria y por el internacionalismo proletario

Las grandes potencias imperialistas están mediando en los conflictos entre estados y haciendo todo lo posible para azuzar luchas basadas en cuestiones étnicas y religiosas dentro de los estados existentes. Juegan con las contradicciones nacionales y étnicas en la clásica estrategia «divide y reinarás». Como estamos luchando por el derecho de las naciones a formar sus estados, incluído el derecho a separarse de estados multinacionales, los comunistas también deben luchar para minimizar las contradicciones entre estados y naciones.

La lucha por la soberanía nacional y la solidaridad internacional en cada nación es lo único que puede asegurar que el pueblo de cada nación pueda decidir por sí mismo su sistema económico y social. Esto no significa que cada nación deba tener como meta crear su propio estado. En el mundo actual dificilmente se encuentre una nación estado en la que todo el mundo que viva en ella tenga los mismos antecedentes étnicos. Si los estados existentes son divididos en nuevas naciones, estos también se convertirán en multinacionales y deberán cuidar los derechos nacionales de las minorías. Si no es así, el imperialismo los utilizará en su juego "divide y reinarás".

La disolución de la antigua Yugoslavia ilustra esto. Aunque el derecho a la autodeterminación de los Bosnios, Croátas y Albaneses es indiscutible, no había ninguna buena razón de dividir un estado donde las diferentes naciones estaban tan fuertemente mezcladas que uno tenía que ir a la división celular de una pequeña villa para obtener una disolución a nivel nacional. Hubiera sido mejor tratar de resolver el desorden dentro del marco de la federación, en lugar de las corrientes reaccionarias y chovinistas alardeando de sus yerros contra los demás para aseguarar sus mezquinos intereses. Al mismo tiempo, la disolución de la antigua Yugoslavia le dio a las potencias imperialistas dentro de la Unión Europea vía libre hacia delante. Algo para pensar,entonces, la UE está trabajando para crear un estado UE multinacional, y al mismo tiempo estuvo muy deseosa de disolver a Yugoslavia en nombre de la soberanía nacional.

No podemos dejar el "problema nacional" a las burguesías, porque están utilizando las contradicciones nacionales y étnicas para su propio beneficio. Si hacemos esto será un retroceso para la lucha de clases y las revoluciones socialistas. La lucha nacional es una lucha independiente e importante para la clase obrera y todas las clases y grupos explotados y oprimidos. Esta lucha es un requisito importante para, y parte de ella, la lucha revolucionaria por el socialismo y el comunismo. Las revoluciones socialistas y el desarrollo de un sistema comunista mundial presupone estados nacionales libres, que puedan cooperar como iguales entre ellos, para el beneficio de todos, y comenzar el proceso de desmantelamiento de los estados nacionales.

3. La Unión Europea es el proyecto del gran capital en Europa. La Unión Europea no puede ser reformada para servir a la clase obrera y los pueblos, debe ser disuelta

El colapso de la Unión Soviética llevó a que EEUU sea el poder imperialista dominante. Los movimientos de liberación nacional no pueden ya aprovechar las contradicciones entre dos superpotencias. Los EEUU están usando su fuerza para dirigir un ataque intenso común de la clase capitalista mundial contra la inmensa mayoría de los pueblos y países.Las instituciones globales construídas después de la 2da. Guerra, como el Banco Mundial, el FMI y el Gatt/Wto, han sido importantes herramientas para sus políticas. El dominio de los EEUU hace que la situación en esta fase, a la que ellos mismos llaman Nuevo Orden Mundial, sea cada vez más difícil para las fuerzas antiimperialistas.

Lo más probable será que los EEUU retengan su posición durante algún tiempo. Aunque hoy ya observamos que los rasgos generales del imperialismo, con el desarrollo desigual de poder de las fuerzas imperialistas competidoras, lleva nuevos rivales al primer plano, como las grandes potencias en el proyecto Unión Europea y Japón. Un crash en la economía mundial podría también acelerar el cambio en el equilibrio de poder entre las grandes potencias imperialistas.

La Unión Europea fue creada bajo el patronazgo de EEUU, dentro del bastión europeo contra su rival, la Unión Soviética. El área de libre comercio también beneficia a las multinacionales americanas. Aunque los planes de un mercado interno, empujados por las grandes empresas europeas a través de su órgano, la Mesa Redonda de Industriales (ERT) fueron aplaudidos por los EEUU.

Las bases para el desarrollo de las contradicciones entre el proyecto UE y EEUU las encontramos en el nuevo marco creado por la conclusión de la «guerra fría» y el establecimiento de Alemania como estado normalizado. Al mismo tiempo, la construcción de la unión económica en sí misma, de acuerdo a las leyes económicas, empuja una unión política y militar.

Aunque la UE está en su fase embrionaria de ser un real agente político-militar. El proceso es también frágil debido a sus numerosas diferencias y contradicciones internas. La lucha por el poder dentro del proyecto se va a agudizar. Al mismo tiempo los EEUU son todavía un importante "poder europeo" y reforzarán tanto las tensiones internas en la UE como la competencia con la UE en sus esfuerzos por empujar "eastwards" sus esferas de influencia tanto en Europa como en Asia. Esto es una parte en el proceso de formación de los grandes bloques imperialistas que lucharán entre sí. Lo más probable es que el proyecto UE se astillará en este proceso.

Pero de todas maneras, cualquiera sea el destino final de la UE, la burguesía en Europa está desarrollando nuevas políticas para incrementar la explotación. Se están desarrollando políticas que socavarán las posibilidades legales para la lucha de la clase obrera y los pueblos de Europa. Este proceso presupone un socavamiento de los estados-naciones y sujeción de los mismos a formas estaduales supranacionales. Las multinacionales están llevando a la UE a una prisión de naciones, bajo la hegemonía de los estados imperialistas más fuertes en UE. Esto pasa paralelamente con el proceso en el que inclusive estados más pequeños, como Noruega, están desarrollando sus propias actividades imperialistas.

Las instituciones de la UE están siendo fortalecidas de acuerdo con estos objetivos, y las potencias imperialistas más grandes en la UE reforzarán sus posiciones. Esta volviéndose cada vez más claro que una estrategia para las fuerzas antiimperialistas de luchar dentro del sistema de la UE es cada vez más difícil. La única manera de salir adelante es levantar la lucha para retirarse de la UE y cooperar en la lucha por disolver la UE. Para un estado no-miembro como Noruega esto significa salir de la sofocante garra del Area Económica Europea.

El AKP considera que una estrategia socialista debe abarcar la liberación de las naciones de Europa de formas estaduales supranacionales como la UE. Una futura Europa socialista debe construirse con acuerdos multilaterales basados en la voluntariedad de parte de las naciones. Así como el estado socialista nacional no se puede construir sobre el estado burgués, es futil pensar que la UE pueda convertirse en una Europa socialista.

4. La cuestión principal en la lucha contra la UE es la soberanía nacional

La UE es la expresión actual del desarrollo capitalista en Europa. Esto tiene consecuencias para la lucha de clases, y para la lucha por los derechos sociales y democráticos en los diversos estados, también. Es una condición importante para la lucha mantenerse fuera de la UE, o para poder salir a aquellos que desafortunadamente están dentro de ella.

Mirado desde Noruega, es más fácil asegurar los derechos sindicales dentro de un país de 4,5 millones de personas que dentro de una estructura supra-nacional de 200 millones de personas donde el capital está bien organizado. Es más fácil defender los derechos por el idioma noruego en toda la comunidad cuando éste es el idioma más importante del estado, que lo que sería como costoso lenguaje de minoría. Es más fácil presionar políticamente sobre el gobierno noruego en una situación política, que presionar a las grandes potencias en la UE. La soberania nacional de Noruega es que las autoridades noruegas tienen la posibilidad de decidir y pueden cumplir con las leyes noruegas. No en forma absoluta, pero de manera que uno puede influenciar a través de la lucha de clases en su propio país. La soberanía nacional no es solo el derecho a votar por un parlamento, sino que es más sobre cuánto «derecho» a decidir tiene ese parlamento.

Disolver la UE no es lo mismo que aplastar al capitalismo, pero significa cambiar el marco de la lucha de clases. No consideramos la lucha contra la UE como un avance directo hacia la revolución socialista. Sino como una lucha que nos da mejores condiciones en la lucha total contra el capital y en la obtención de fuerza para una futura revolución socialista. En esta etapa, la cuestión de la soberanía nacional es la cuestión crucial. Esta es la línea de mínima en la política de frente del AKP en la lucha contra la UE.

En Noruega defendemos las consignas: NO a ser miembros de la UE, Noruega fuera de la Unión Europea, NO al Acuerdo de Schengen y Noruega fuera del Area Económica Europeas (y por supuesto, Noruega fuera de la OTAM). Si el pueblo es socialista o no, esto está subordinado en este contexto. Pero la lucha contra la UE está desarrollando una conciencia anticapitalista entre las personas. El programa del frente «No a la UE» tiene muchos de estos elementos. «NO a la UE»es la organización más importante del pueblo de Noruega y la clase obrera noruega para el mantenimiento de la soberanía nacional y la solidaridad internacional.

En la práctica ha demostrado que esta es la línea más exitosa en la lucha contra la UE en otras partes de Europa, también. Noruega se las ha arreglado por mantenerse fuera. Dinamarca dos veces ha puesto obstáculos para el procesos de la UE y ha evitado ser tragada completamente. También Suecia, ahí el frente de resistencia está organizados sobre bases similares, se las ha arreglado para evitar una integración completa. Ambos países tienen así una plataforma sólida para comenzar a salirse de la prisión de la UE en una futura encrucijada!!

En Irlanda la Plataforma Nacional está también construída de la misma manera y está en posición de hacer zozobrar todo el tratado de NICE, si se las arreglan para ganar en el referendum a realizarse antes del verano. Una resistencia organizada similar la podemos encontrar en Malta, uno de los países que quiere entrar como miembro y tendría un probable referendum en el 2002. También en los países Bálticos se están organizando movimientos por el NO a semejanza del Modelo Nórdico.

En la mayoría de la países de la UE, sin embargo, el debate sobre la UE está dominado por los partidos políticos. Este puede ser uno de los factores que explican las diferencias en la estrategia por la lucha. Diferentes "puntos de partida", por supuesto, se tienen que tener en cuenta, pero no deben ser elementos decisivos para la partida. Las fuerzas que trabajan para una arbitraria "Grosse Deutschland" (Gran Alemania) podrían - en el panorama político alemán - utilizar la consigna "Alemania fuera de la UE" (dependiendo del equilibrio de las fuerzas políticas en Alemania). De la misma manera "Bélgica fuera de UE" sería munición para el reaccionario Vlaams Blok que trabaja para un Vlandern separado. Pero, sin tener en cuenta, en cuál estado nacional se está peleando contra el proyecto de la UE, la lucha debe estar basada en la perspectiva de disolver la UE y que las condiciones para la lucha de clases serán mejores dentro de los actuales estados nacionales. Pensamos, que esto también va para países como España, Portugal y Grecia y la aspirante Turquía.

Aunque la membrecía de los primeros tres países también tiene algunos elementos positivos en la primera fase, ya que se convirtieron en miembros en un período de consolidación del pasaje de dictaduras fascistas a dictaduras burguesas democráticas, y que la UE también puede ser usada para una transformación similar del estado de clase Turco.

La Alianza Europea Anti-Maastricht (AEAM) es la constelación a nivel europeo que refleja la política de frente que estamos realizando en los países nórdicos. Esta es la cooperación inter-europea, que deberá obtener la mayor importancia a desarrollar para derribar el proyecto de la UE; a través de las fuerzas en resitencia que pueda movilizar en cada país, estableciendo frentes amplios, unidos, anti-hegemónicos, prodemocráticos y anti-racistas.

En Noruega la prensa burguesa continuamente reivindica que la independencia nacional ya no es posible y que nos debemos someter a las construcciones supranacionales. Lo mismo hacen los grandes partidos burgueses, siendo el más importante el Partido Laborista . Esta ideología tiene su gemela en los movimientos trotzkistas que reivindican que no puede haber socialismo en un solo país. Se presiona contra la idea de que el socialismo puede y debe ser construído en cada país dentro de un marco internacional basado en la cooperación voluntaria entre estados. Desistir de luchar por la soberanía nacional y el socialismo en un solo país encaja muy bien con los intereses de las multinacionales que están a la cabeza de la construcción de la Unión Europea.

La idea de que el socialismo no puede ser construido en un solo país, es una idea derrotista. No permite que la clase obrera desarrolle tácticas para lograrlo. Por supuesto nos damos cuenta que la clase obrera en Noruega no puede mantenerse sola en el poder por un periodo muy largo de tiempo si las fuerzas imperialistas fueran aplastantes.. Pero nuestro objetivo es establecer el socialismo en Noruega, y esperamos que la clase obrera internacional en todas las naciones luche por construir el socialismo en sus estados naciones.